Este miércoles por la noche, el cohete Orion partió rumbo al espacio en la misión Artemis II en un viaje que promete dar la vuelta a la Luna. La tripulación, conformada por tres hombres y una mujer, viajó luego de años de una preparación tan específica como intensiva. Los espacios que habitarán durante los próximos 10 días se acondicionaron especialmente para la peripecia. Sin embargo, los fallos e imprevistos siempre están presentes en este tipo de emprendimientos.
Artemis II ya orbita la Tierra, y hoy inicia su viaje a la LunaLas misiones Apollo hechas entre 1968 y 1972 tenían un sistema de eliminación de residuos orgánicos algo incómodo. Los astronautas utilizaban bolsas adheridas al cuerpo para recolectar sus desechos, un mecanismo nada agradable. Pero con el avance del desarrollo, los astronautas del cohete Orion pudieron contar con un sistema mucho más sofisticado. No obstante, el inodoro falló casi en la primera instancia del viaje.
Qué pasó con el inodoro del cohete Orion
Después de la medianoche en Argentina, se informó el parpadeo de una luz que indicaba problemas con el inodoro. Pero durante la mañana del jueves, la NASA informó que los astronautas y el centro de control de la misión lograron “restablecer el funcionamiento normal del inodoro”. El dispositivo se incorporó por primera vez en este viaje y su desarrollo requirió de una inversión de más de 20 millones de dólares.
El sitio de noticias N+ informó que el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, explicó que el problema se detectó en el controlador del inodoro. Tomó varias horas enviar instrucciones desde la Tierra para que los astronautas lograran solucionar el problema. El inodoro fue diseñado para succionar, separar y almacenar residuos, y para adaptarse al uso de hombres y mujeres.
Problemas de comunicación en Artemis II
A menos de una hora de haber iniciado el viaje, los controladores del vuelo espacial reconocieron otro de los problemas, esta vez relacionado con la comunicación. A 51 minutos del despegue, la NASA informó un corte en el diálogo. “Durante una transferencia planificada entre satélites, la nave Orion experimentó un problema de comunicación que provocó una pérdida parcial temporal de las mismas”, indicaron autoridades.
Jared Isaacman, otro de los administradores de la NASA, informó que, aunque no había una comunicación fluida, esta no era bilateral. Los astronautas podían escuchar instrucciones oficiales, pero el centro de control del vuelo en la Tierra había dejado de poder escuchar a los cuatro astronautas. Se informó que el imprevisto también logró solucionarse.